Ayer se realizó la audiencia de alegatos del juicio contra Mauro Miguel Sandoval (19 años), acusado de haber asesinado al empleado penitenciario Luis Ramón Cáceres. Tras la exposición de cada una de las partes, la Fiscalía y la querella solicitaron prisión perpetua, mientras que la defensa solicitó la pena sea de entre diez y 25 años de prisión.
El hecho ocurrió el 28 de marzo de 2022 cerca de las 22, en la vereda de un negocio ubicado en el barrio Imbaud de El Colmenar. Según relató la Fiscalía, ese día Cáceres, un guardiacárcel de la Policía de Tucumán, junto a su hijo, se encontraban haciendo compras cuando fueron abordados por cuatro sujetos que se movilizaban en dos motocicletas.
En ese contexto, Mauro Miguel Sandoval y otro joven, que era menor de edad en ese momento, descendieron de los rodados y encañonaron a los Cáceres, a quienes les exigieron la moto en la que circulaban, un celular, dinero y una mochila. Aunque las víctimas no se resistieron, Sandoval le disparó en el estómago al hijo del efectivo, quien se salvó por milagro.
Según la acusación, ante esta dramática situación, y para defender a su heredero, Luis Cáceres desenfundó su arma reglamentaria y respondió el fuego. Durante ese enfrentamiento Sandoval asesinó al uniformado de dos disparos: uno en la ingle y otro en la cabeza.
La auxiliar fiscal María Luz Becerra expuso sus alegatos ante el tribunal integrado por los jueces Dante Julio Ibáñez, María Alejandra Balcazar y Elizabeth Myriam Raddi.
Al comenzar dijo que la teoría del caso que brindó Sandoval es completamente falsa ya que “según su versión, Luis Cáceres es quien empieza a disparar. El acusado dijo que Cáceres efectuó un disparo a su compañero menor de edad y otro a él, y que mientras caía al piso le disparó a la víctima. También dijo que el hijo de la víctima agarró el arma diciendo “mataron a mi papá” y en modo vengador le realizó dos disparos más al menor, que en ese momento ya estaba en el piso. Luego, Sandoval dijo que pudo agarrar el arma y recién ahí dispararle a Cáceres (h). Es decir, sitúa en último lugar el disparo hacia la otra víctima, cuando en realidad fue el primero”.
Además recalcó que “la defensa material de Sandoval no es congruente con la evidencia producida durante el juicio”. Al finalizar su alegato de clausura, Becerra expresó: “Sandoval es joven, tiene 19 años. Lamento profundamente que tenga que estar hoy expuesto a esta situación, con una posible pena de prisión perpetua”.
El abogado querellante, Manuel Pedernera, se adhirió al pedido de pena y a la exposición de la Fiscalía y agregó que: “se pretende construir una versión de ataque por parte de Luis Cáceres, cuando la evidencia demuestra lo contrario. Él disparó después de que lastimaran a su hijo, no antes”.
Por último, el defensor Flores se opuso a los dichos de la Fiscalía y la querella y dijo que: “este hecho fue muy complejo. Mi defendido no es un sicario, no mató para robar, no tenía esa intención”. Y agregó: “él no puede cargar con todo el peso de la causa, es una víctima más del sistema”.
Al finalizar su alegato, el abogado dijo que no le parecía correcto pedir la exoneración de su defendido pero que, ante la falta de contundencia de las evidencias, solicitaba al tribunal que considerara atenuantes y que aplicara una condena de entre diez a 25 años de prisión.
Finalmente, hoy se conocerá la sentencia que dicte el tribunal. (Producción: Micaela Pinna Otero).